Sueño del Parque Anka
Todas aquellas personas que han pasado los 30 años deben recordar al Parque Anka, ubicada a la entrada de la ciudad de Caacupé. Tenía la particularidad de tener un gran pájaro enfrente. Bueno, ese es el sueño del hombre paraguayo: tener un gran pájaro adelante.
Es posible que desde siempre, pero más en los últimos años, la polución visual de féminas anoréxicas con escasas ropas por fuera y muchas siliconas debajo de la piel nos han convencido a los hombres que eso es el éxito y para estar a la altura de las circunstancias debemos poseer un atributo de gran magnitud.

Cuanta publicidad de autos, ropas, jabones, maquinas de afeitar o revistas muestran a modelos sensuales acariciando el producto, con el mensaje subliminal de que al poseer dicha mercadería, la modelo viene como un plus extra o que ese es el camino para conseguirlo. El pila tiene el concepto errado que la única forma de dejar bien parado el género masculino, nunca mejor dicho, es con un arma de gran calibre, dejando para la casa la triste realidad de contar con un veintidós í, que también puede causar estragos, si es bien utilizado.
La eterna discusión de si es preferible algo chico y juguetón o grande y tavyrón la habrá inventado alguien con escasos atributos, como premio consuelo, ya que el hombre, si le dan a elegir, preferiría algo grande y juguetón, con el convencimiento de que si algo es grande y bueno, es doblemente bueno!. O no era así el refrán? Existen métodos artificiales para hacer realidad el sueño del Parque Anka.
Uno de ellos es quitar grasa de cierta parte del cuerpo y rellenar el miembro con la misma, de manera a darle volumen. Quién diría!. Lo que hoy es una molestia, como el exceso de grasa que no deja verlo, mañana puede ser la solución a los problemas. Lo que aun no tiene asumido el paraguayo es que el dinero es el mejor método de callar el silencio, y con dinero podemos hacer declarar a cualquiera lo bueno, grande y cariñoso que somos en la cama, en el trabajo o en la vida misma. Siento desilusionarlos.
No es el tamaño lo que importa. En papel de puritano, les puedo decir que el amor hacia la pareja, o sea los sentimientos, son los que hacen funcionar una relación sexual, que es la finalización de una vida en común dentro de una familia.(Es que tengo una familia y debo justificarme!!!!!) Pero en plan de realista, con una pastillita azul, un cargo importante con buenos ingresos, un buen auto y vida social intensa suelen ser suficientes para unos momentos de placer, sin importar el tamaño; hasta que desaparezcan los últimos requisitos y vea su vida ventilada en algún diario popular, con el escarnio que significa para la familia.
Pero no nos engañemos. Aun el pájaro grande que poseía el Parque Anka ha desaparecido, fruto del paso del tiempo, por lo que es importante no desfallecer en el intento de ir aumentando el bulto………de la billetera.
Gustavo Gonzalez Maffiodo
O sea que te adheris a la corriente librepensadora de “billetera mata a galan” y la vertiente autóctona del “ndoikoi churro sogue”
Mira si será cierto lo que decís, pero la más triste es lo de chico y tavyrón, pues hay algunas “ex modelos” a las que hoy llaman “señora” que se jactan de no recordar cuando se gastaron su primer palo verde. Y esto ya viene de la época del gabinete del tiranosaurio.( no creo que haya habido ahí nada parecido al del parque anka.wakala) y esa costumbre sigue a la orden del día. Muestra tu billetera y te diré quien eres.