Por Gustavo A. González Maffiodo
Toda moda que se inicia requiere de alguien que empiece, seguro después otros se animarán a utilizarla y de esta manera se hace popular.
Algo parecido está ocurriendo con el Polígrafo o detector de mentiras, en cuanto a su utilización por este gobierno con los funcionarios públicos.
Aclaro que esta máquina funciona registrando las alteraciones que presenta el individuo ante ciertas preguntas, en la respiración, sudoración y la presión arterial. Algo de verdad tiene el dicho “ suda más que testigo falso!”.
El nombre viene de poli como sinónimo de muchos y grafos (grafico) aunque se preste a decir que los policías son mentirosos y haya surgido de ese estamento.
En nuestro país en estos días empezaron a utilizarlo con los policías, con aparente buen resultado. En realidad no sabemos ni sabremos qué tipo de preguntas les hicieron, pero para que el porcentaje haya sido satisfactorio, no creo que haya pasado del nombre, edad y dirección particular. Si les preguntaban que autos tenían, como lo consiguieron y su ingreso mensual, seguro que el grafico iba ser igual al registrado en el terremoto de Chile, la sudoración, de baño turco y la presión, de neumático, 30 o más.
A raíz de las ventas de útiles escolares, que debían llegar a los estudiantes en forma gratuita, los funcionarios del Ministerio de Educación son los siguientes candidatos a llenarse de electrodos y jurar decir la verdad y nada más que la verdad.
Sería conveniente preguntarles sobre sus títulos, la merienda escolar, las mochilas escolares y los cheques cobrados por un chipero, para saber nomas quien será el último que apague la luz.
Como la caridad empieza por casa, sería bueno tener un testigo que solo dice la verdad, para saber cómo es cuando no se miente. Sugiero que el voluntario sea el Presidente, quien como buen hombre de Iglesia, sabemos que no puede mentir. Que preguntas le harían ustedes para saber la verdad?.
Podríamos seguir con altos funcionarios, incluso Camilo, quien anteriormente era de izquierda y hoy parece ser ambidextro.
Esta máquina no es infalible. Incluso hay trucos para engañarla. Uno de ellos es morderse los labios con cada pregunta y otro es colocarse una tachuela dentro del zapato y con cada pregunta, pincharse, causarse dolor. Todas las respuestas tendrán el mismo grafico, sin identificar si es verdad o mentira.
Si usted es Policía o funcionario del Ministerio de Educación, DE NADA!
Toda moda que se inicia requiere de alguien que empiece, seguro después otros se animarán a utilizarla y de esta manera se hace popular.
Algo parecido está ocurriendo con el Polígrafo o detector de mentiras, en cuanto a su utilización por este gobierno con los funcionarios públicos.
Aclaro que esta máquina funciona registrando las alteraciones que presenta el individuo ante ciertas preguntas, en la respiración, sudoración y la presión arterial. Algo de verdad tiene el dicho “ suda más que testigo falso!”.
El nombre viene de poli como sinónimo de muchos y grafos (grafico) aunque se preste a decir que los policías son mentirosos y haya surgido de ese estamento.
En nuestro país en estos días empezaron a utilizarlo con los policías, con aparente buen resultado. En realidad no sabemos ni sabremos qué tipo de preguntas les hicieron, pero para que el porcentaje haya sido satisfactorio, no creo que haya pasado del nombre, edad y dirección particular. Si les preguntaban que autos tenían, como lo consiguieron y su ingreso mensual, seguro que el grafico iba ser igual al registrado en el terremoto de Chile, la sudoración, de baño turco y la presión, de neumático, 30 o más.
A raíz de las ventas de útiles escolares, que debían llegar a los estudiantes en forma gratuita, los funcionarios del Ministerio de Educación son los siguientes candidatos a llenarse de electrodos y jurar decir la verdad y nada más que la verdad.
Sería conveniente preguntarles sobre sus títulos, la merienda escolar, las mochilas escolares y los cheques cobrados por un chipero, para saber nomas quien será el último que apague la luz.
Como la caridad empieza por casa, sería bueno tener un testigo que solo dice la verdad, para saber cómo es cuando no se miente. Sugiero que el voluntario sea el Presidente, quien como buen hombre de Iglesia, sabemos que no puede mentir. Que preguntas le harían ustedes para saber la verdad?.
Podríamos seguir con altos funcionarios, incluso Camilo, quien anteriormente era de izquierda y hoy parece ser ambidextro.
Esta máquina no es infalible. Incluso hay trucos para engañarla. Uno de ellos es morderse los labios con cada pregunta y otro es colocarse una tachuela dentro del zapato y con cada pregunta, pincharse, causarse dolor. Todas las respuestas tendrán el mismo grafico, sin identificar si es verdad o mentira.
Si usted es Policía o funcionario del Ministerio de Educación, DE NADA!


Buenísimo el blog!, y muy cierto, es una joda lo del polígrafo y solo se puede tomar con humor eso.
Genialidad como nos tiene acostumbrados,el poligrafo vyrorei con soda.